domingo, 11 de marzo de 2012

Mujer-es [He visto mujeres]

He visto mujeres que no encuentran gloria, sino, soledad.
He visto mujeres que mueren como árbol de jardinería artificial.
He visto mujeres prostitutas que aún no han perdido su virginidad.
He visto mujeres cargadas de olvido y nunca llenan tinas con lágrimas.
He visto mujeres parecidas a barcos tristes: con anclas en muelles equivocados.

He visto mujeres canción.
He visto mujeres esquina.
He visto mujeres floreros.
He visto mujeres octubre.
He visto mujeres edificio.
He visto mujeres iglesia.
He visto mujeres abril.
He visto mujeres junio.
He visto mujeres mar.
He visto mujeres río.

He visto mujeres ruinas.

He visto mujeres bandera sin patria.
He visto mujeres desarmando el mundo.
He visto mujeres casadas con hombres solteros.
He visto mujeres con fusiles como libros y lengua.
He visto mujeres saliendo del mar, surcando el cielo.
He visto mujeres con la nariz blanca y el alma negra.
He visto mujeres que cuando mienten dicen la verdad.
He visto mujeres con los brazos mutilados y los pies enteros.
He visto mujeres gritando en oídos sordos para tener de comer.
He visto mujeres convertidas en dragones tragándose princesas.
He visto mujeres arrullando en sus brazos errores de su infancia.

He visto mujeres de cuerpos perfectos que no saben llorar frente a un espejo.
He visto mujeres cansadas de tanto esperar, y siguen esperando de pie el regreso de sus soldados.

He visto mujeres amantes.
He visto mujeres cargando su fe.
He visto mujeres amando mujeres.

Me faltan tantas mujeres de ver.

martes, 14 de febrero de 2012

Carta de amor [Promesas]

Debajo de un puente, 5:25 de la tarde.

Te entrego el habitante más herido de mi pecho, el tripulante más añejo de mi cuerpo para hacerte compañía, y aunque no sé cumplir promesas, te dicto una para dormirla debajo de tu almohada. Sé que pedir y hacer promesas es igual de absurdo como enseñarle a sumar margaritas a una flor, aun así, prometo mis manos para tu cuerpo y mis lágrimas para tus barcos de papel.

Te prometo la guitarra que aún no tengo pero que estoy ahorrando para hacerla cantarte antes de dormir.

Te prometo una habitación sin techo para ver las estrellas aparacerse en un cielo lluvioso amenazado si llegara a mojarte.

Te prometo hacerte el amor como no te lo hicieron aquella noche que querías saber cómo luce Dios sin maquillaje.

Te prometo mi ciudad en la tuya, para zarpar de allí a otros mundos donde también tenemos la misma historia.

Te prometo unos hijos con tus ojos y con mi voz.

Te prometo lluvia para lavar nuestros pecados y de vez en cuando nuestras ropas.

Te prometo libros viejos para acomodarlos en librero nuevo.

Te prometo peleas con fundamentos y reconciliaciones sin motivo.

Te prometo un cochecito donde puedas transportar tus sueños hasta su ejecución.

Te prometo risas para adornar tu cara, y lágrimas para curar tu alma.

Te prometo arte en las paredes y en los reproductores de la casa.

Te prometo no llamarte cuando necesites soledad, y un helado de vainilla para hacerte regresar.

Te prometo ausencia cuando quieras tiempo, y un reloj de manecillas para aprender a volar.

Te prometo mi amistad y mi cordura, mi ternura y mi locura.

Te prometo vino y aspirinas para poder irte a trabajar.

Te prometo besos en un sillón marrón.

Te prometo cartas en servilletas recordándote lo azul de nuestro amor.

Te prometo un paracaidas con lugar para dos.

Te prometo París en nuestra cama y una cama en París.

Te prometo una casita muy cerquita de algún mar.

Te prometo una mesita con lámpara de noche y un portarretrato con tu nombre y mis canciones.

Te prometo esperarte despierta y el amor hecho para cenar.

Y si llegaras a querer algo más; algo que te dure para siempre, te prometo mi vejez enamorada de la tuya.