...quiero ser ser parte de alguna película de ciencia ficción y trasladarme con la mente a donde estás durmiendo para besarte la espalda antes que despiertes y agarrarte las nalgas y acurrucarme contigo que nuestra gata no nos deje dormir y pedirte que no te levantes aún para que escuchemos la lluvia y de repente el vacío del mundo que nos rompe se cosiera por segundos y nos deje ser felices para pasar diez minutos más en cama para acomodarte el cabello detrás de la oreja contarte cosas y te levantes a pisar el suelo frío alimentar al gato y escuchar como mueles el café y que regreses corriendo a la cama y pongas tus pies fríos junto a los míos y olerte por detrás de la nuca y tomarte entre mis miedos y mis brazos abrocharte mi corazón a tu omóplato izquierdo y quedarnos así unos minutos más y ver la prisa que tienes por irte a fumar y empezar a saber el día para meterte a bañar y hablar de tus jefes de las mismas estupideces una y otra vez y yo escucharte y decirte que todo estará bien y reírme de tus chistes y de tus bailes y ver qué humor andarás cargando por el mundo este día para acomodarme en la cama y ver como te untas crema y cosita y media para desaparecerte el olor a cigarrillo y besarte la punta de la nariz y tomar un baño y estar escuchando tu teléfono timbrar y saber que es tu jefe o tu madre preguntarte qué quieres desayunar y escucharte decir que no tienes hambre y verte forjar un porro y decir que mejor sí quieres un huevito y ponerle jamón y emoción y vida al plato porque el amor está parado en la cocina y verte reír y enamorarme más de tus pecas y preguntar por esos zapatos nuevos y verte bailar mientras el gato te mira con un amor eterno como con el que yo te miro y sentir que no falta nada aunque allá fuera falte todo y hablar de la vida y de los pendejos del mundo y de los maestros y de los pobres y de los inteligentes y los arquitectos y de los amigos y de nosotras y de los imbéciles y otra vez de nosotras y comernos el cuerpo y abrazarnos afuera de la habitación y volver a meternos a la cama y desear que no se termine ese momento y empezar a observar la luz entre las persianas y verte lamer tus obsesiones y las mías como se mecen el hambre de tu cerebro al futuro y escucharte respirar y suspirar y estornudar y gemir y gemir y gemir geeemiiiiir y descansar y sollozar y pedirme perdón y yo perdonarte porque te amo tanto y volver a la vida y volver al amor y volver a descoserse las heridas y verte correr a abrazarme mientras las lágrimas me comprimen las pestañas y en tu desnudez sentirme más vulnerable porque te conozco en todos tus lunares y todos tus soles y después ver que ya es de medio día y salir a la calle e ir al mercado y cargarte las bolsas y comprarnos la fruta y el jugo y el agua de alfalfa y llorar en la frutería porque el recuerdo es cabrón y desear que el reloj no nos hubiera alcanzado, ni los miedos, ni los vicios, ni las tijeras del mundo, regresar a casa y no encontrar las llaves del silencio ni de la calma y descomponerme cuando te veo moverte el cabello de la nuca a la cara y desear con todas mis fuerzas un destino distinto donde sí te quedaras y aventar las bolsas del mercado y quebrar el llanto y ahogar los deseos y los empates y escucharte decir que no querías que pasara esto y calmarte y abrazarte sobre tus hombros y pedirte perdón y escucharte perdonarme porque la culpabilidad nos quema por dentro y perdonarnos los errores y las fallas y el desapego y las lunas y los lunes y los martes y las muertes y la lluvia y los desiertos, y volvernos a llamar amor porque no nos conocemos con otro nombre y jurarnos un regreso y guardarnos la mentira y acariciarnos las heridas con una película en Netflix y poner a calentar agua para un té porque el café en la tarde no deja dormir las madrugadas y comer en la cama frente al televisor y preparar el monchis y emocionarnos por los diálogos de esa película buenísima pero que qué cansada es la trama y hablar de tu amiga cineasta de mis padres de tus hermanas de tu chamba y de mis sueños de tu esperanza y mis faltas, volver a llorar porque nos cortamos en pedazos el alma e invitarte a caminar para respirar porque el humo se te ha hecho en la garganta un puente y que digas que no quieres pero que bueno está bien y salir a caminar y preguntarte sobre el universo y me cuentes sobre alguna receta que aprendiste viendo en tv y yo decirte que ese chef me gusta que el semáforo está en verde que no te cruces porque hay muchos locos que esperes un poco más que qué feo perro y tú digas que hay animales que se parecen a sus dueños que no sabes quién de los dos está más feo si el dueño o el animal y casi siempre coincidir en que es el dueño y hablar de los parques y de las plantas y preguntarte cuántas vueltas le damos a la plaza y corregir la palabra por parque y contarte de mis mascotas de la infancia y que me cuentes de los cuadernos bajo tu cama y regresar a la casa y pasar a comprar cerveza porque es viernes y preguntar por el libro que estás leyendo y contarte de la nueva banda que descubrí en Spotify y abrir el depa y encontrar al gato pidiendo paté de animales del mar y poner un documental de cómo se formó la vida y cómo se enamoró a la muerte, y cerrar las ventas porque llueve y hace frío, y caminar por tu cuerpo exprimiendo las espinillas porque cómo duelen y dejarte rojo el hombro y desnuda la infancia y ver tus ojotes llenos de agua y besarte y preguntarte cuándo quieres casarte conmigo y verte dudar y decir que en unos años y yo pensar que en unas vidas y abrazarnos como si fuera el fin del mundo y solo tu olor quiero llevarme y preguntar cuántos planetas habremos conocido y prender una vela porque se fue la luz y mira cuántos truenos y mira el gato abajo de las cobijas otra vez y mordernos los deseos y llorar y llorar y llorar y llorar y llorar otra vez porque no supe en qué terminó la explicación del día porque otra vez desperté y no estaban tus piernas sobre mis piernas porque otra vez soñé y solo soñé que aquí seguías...
viernes, 22 de abril de 2016
jueves, 29 de octubre de 2015
Ni un día más
Yo no quiero tu amor eterno,
ni los pájaros azules estacionados sobre la ropa húmeda tendida,
no quiero los domingos con arte, ni los martes con pendientes,
ni las estrellas rotas que escapan por tu pelo de los jueves.
Yo no quiero flores de ruido asesinadas en la esquina,
ni retazos de recuerdos enmarcados para regalo de cumpleaños,
no quiero tus huellas en mis libros,
ni el humo de tus historias derramado en el sillón.
Yo no quiero que cantes poemas de primavera,
ni que saques mariposas de mi pecho en los inviernos,
no quiero que derrames el vino sobre mi ropa,
ni quiero promesas olvidadas en el beso del verano anterior.
Yo no quiero que me calientes la sopa cuando llegue tarde,
ni quiero junios y diciembres doblados en el librero,
yo no quiero que me compartas de tus hierbas medicinales,
ni que le pongas una esferita a mis deseos perdidos y les untes miel.
Yo no quiero tu café importado,
ni tus frutas y verduras,
yo no quiero sandalias cuando el agua abandone el cielo,
ni quiero tu tinta, ni tu papel, ni tu edificio, ni tu luna, ni tus soles,
yo no quiero tu todo, ni tu falta, ni tu sobra.
yo no quiero sandalias cuando el agua abandone el cielo,
ni quiero tu tinta, ni tu papel, ni tu edificio, ni tu luna, ni tus soles,
yo no quiero tu todo, ni tu falta, ni tu sobra.
Yo no quiero que me beses como nunca,
ni que me ames más que siempre,
yo no quiero que me cuentes del pasado,
ni que me convenzas de un futuro.
Yo no quiero ni tu casa, ni tu taza, ni tu perfume, ni tu colcha,
ni quiero tu dinero, ni tu almohada, ni tu sombra,
yo no quiero tus discos, ni tu música, ni tu rola favorita,
yo no quiero tu rencor, ni tu saliva callada,
ni tu árbol, ni tu tumba.
Ni tu vida, ni tu muerte.
Ni tu vida, ni tu muerte.
Yo no quiero tu emoción cuando se hiere el día
ni quiero lluvia en un vaso de cristal cortado,
no quiero tu lengua con fuego a las tres de la mañana,
ni quiero tu ternura en los huecos de mis huesos.
Yo solo quiero que te quedes hasta que te hierva irte, ni un día más.
Porque yo no quiero
ni tu vida
ni tu muerte
ni tu árbol
ni tu tumba.
Yo solo quiero que te quedes
hasta que te hierva
irte
irte
irte...
...ni un día más.
Porque yo no quiero
ni tu vida
ni tu muerte
ni tu árbol
ni tu tumba.
Yo solo quiero que te quedes
hasta que te hierva
irte
irte
irte...
...ni un día más.
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